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Yoyo comienza su andadura como futbolista en las categorías inferiores del Albacete, en las que fue escalando hasta llegar al primer equipo, en el que nunca llegó a disputar un partido oficial porque fue traspasado a las categorías inferiores del Valencia, en concreto al Valencia Promesas, que a su vez lo cedió al Novelda, donde estuvo jugando dos años.
Su siguiente equipo fue el Melilla, donde permaneció un año, después estuvo en Almansa otro año, y de ahí fue al Plasencia, donde su estancia fue más duradera: 3 años, y con la elástica de este conjunto logró dos ascensos (uno de ellos porque descendieron). Su siguiente equipo fue el Lorca, de ahí paso al Hellín y después estuvo en Madrigueras, Tobarra y Socuéllamos.
Su último partido lo disputó como jugador del Teatinos (Casas de Fernando Alonso, Cuenca) y este equipo fue también donde jugó su primer encuentro como entrenador. Ahí es donde dio el salto.
Ya como entrenador, Yoyo Ocaña entrenó en El Campillo, en las categorías inferiores del Albacete, llegando a ser el ayudante de Benito Floro y más tarde segundo entrenador del Alba con Manolo Jiménez.
Después fue al Albacete B, equipo al que cogió en preferente, y en su primer año fueron campeones pero no pudieron ascender por ser un filial del Hellín. En la temporada siguiente, se proclamaron campeones por segunda vez consecutiva y lograron el ascenso a tercera división sin haber perdido ni un solo partido en todo el año. En su tercera temporada como entrenador del filial del Albacete logró meter al equipo en los puestos de play off, al igual que en su siguiente y última campaña como mister del conjunto albaceteño.
Su siguiente paso fue llegar a la secretaría técnica del Albacete Balompié, y de ahí al Hellín, donde permaneció dos años. El primero consiguió el campeonato, y por tanto, disputar la promoción y en el segundo el Hellín fue tercero y también jugó los play off.
Su siguiente reto fue en el Manchego, equipo al que llegó en la séptima jornada para sustituir a Guillermo, y Yoyo realizó toda una revolución de jugadores, desechando los que no le interesaban y fichando aquellos que eran de su confianza. Aún así, el Manchego terminó séptimo en la clasificación.
En la temporada 2005/06, Yoyo llegó al Guadalajara, y en ese año lograron la segunda posición y, por tanto, la promoción. Pero no fue hasta el año siguiente cuando al conseguir también el segundo puesto ascendió al Guada a 2ª división B.
Tras una de sus mejores y más satisfactorias experiencias en su larga trayectoria, la directiva alcarreña le comunicó que no contaba con sus servicios, por lo que Yoyo se despidió de su sueño de entrenar en 2ªB y tuvo que tomar un camino separado a los deportivistas.
Es entonces cuando Gregorio Ocaña llega a Almansa en la temporada 2007/08, con un claro objetivo: meter al equipo entre los cuatro primeros y lograr el ascenso. |