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La UD Almansa dio ayer por fin un golpe encima de la mesa, un golpe de rabia y de orgullo contenido, consiguiendo su segunda victoria en casa tras seis jornadas sin sumar los tres puntos.
Por increíble que parezca el partido se presentaba para el Almansa como una auténtica final. Hacía tiempo que el nerviosismo se había colado en el feudo almanseño y solo una victoria serviría para calmar los ánimos de aficionados, jugadores, cuerpo técnico y directivos. Ante esta situación, los futbolistas por fin explotaron y se hicieron con la victoria.
El rival a priori podía parecer sencillo porque el Daimiel CF se pasea por la zona baja de la tabla pero aquí no hay rival pequeño y prueba de ello es que ya eliminó de la Copa Federación al todopoderoso Toledo con goleada. En Almansa salió al terreno de juego dispuesto a ganar, y tuvo muchas ocasiones para hacerlo. Sin embargo, esta vez la suerte se inclinó a favor de los locales. Así es el fútbol, unos días te da y otros te quita.
En el encuentro se vieron dos partes de juego totalmente diferentes. En los primeros cuarenta y cinco minutos los almanseños salieron muy concentrados a por el gol, y aunque tardó en llegar, en el minuto 30, Adri remató al fondo de la red tras una asistencia de Pitu al segundo palo. Tras el tanto que abría el marcador solo hubo tiempo para una ocasión de Braulio antes de que Pitu, en su mejor encuentro con la elástica azulona, hiciera el segundo. Cinco minutos tardó el Almansa en sentenciar el partido.
El Daimiel encajó el golpe de la mejor forma posible, y es que apenas tardó en asustar a Goyo. Cuando se aproximaba el descanso Fernando se quedó solo ante el guardameta almanseño pero envió el balón a las nubes en una de las ocasiones más clara de los visitantes.
Con la reanudación, el Almansa se relajó y entregó el balón al Daimiel, que no tardó en avisar por mediación de Fernando. Las ocasiones visitantes se fueron sucediendo pero ninguna tuvo mayor trascendencia y los de Yoyo Ocaña se hicieron de nuevo con el control del balón, aunque el juego continuo sin ser vistoso para el aficionado.
Además, el encuentro sirvió para que por primera vez Yoyo se decidiera a mover el banquillo, aunque tal vez no de la forma más acertada. Mientras que el almanseño Churre está en un buen momento y pide a gritos no salir del once titular, Nieto, que fue desplazado al lateral izquierdo para sustituir a Joni, continúa sin demostrar su valía. Moraga sigue de cerca los pasos del defensa albaceteño, y es que el extremeño atraviesa su particular mala racha y continúa su sequía de goles, momento ideal para que jugadores como Sergio, Gaviro o Bauti tuviesen su oportunidad, pero dos de ellos parecen no contar para Yoyo y el tercero que calentó toda la segunda mitad se quedó viendo cómo David Álvarez, jugador que a pesar de tener pocos minutos no aporta grandes ideas al equipo, entró en el partido antes que él. Todo lo contrario sucede con Adrián, que poco a poco y aprovechando las escasas oportunidades que brinda el míster se está haciendo un hueco entre los once elegidos y lo reivindicó con su gol.
En resumen, victoria almanseña que vale mucho más que tres puntos y que abre paso a la tranquilidad aunque a esta le esté costando hacerse hueco entre los almanseños. Con este triunfo en el bolsillo los de Yoyo se plantarán en Illescas con otra mentalidad que confío en que sirva para seguir sumando de tres en tres.
UD Almansa: Goyo, Aguilar, Nieto (Joni, m. 89), Aimar, Braulio, Pitu (David Álvarez, 82), Josu, Moraga (Felipe, m. 68), Adrián, Dani y Churre.
Daimiel: Alex, Sebas, Serrano, Juan Carlos, Ruano, Lauri, Alberto (Israel, m. 28), Jaime, Fernando (Dani, m. 66), Armando y Juanda (Parri, m. 73).
Árbitro: Martínez Olivas, del Colegio de Cuenca. Mostró tarjetas amarillas a Nieto, Aimar, Yosu y David Álvarez de los locales, y a los visitantes Juan Carlos, Sebas y Ruano.
Goles: 1- 0, m . 29, Adrián. 2- 0, m . 35, Pitu.
Incidencias: Jornada 11 de Tercera División disputada en el Polideportivo Municipal de Almansa, con unos 1000 espectadores en las gradas aproximadamente.
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